Entrevoces, el Séptimo Congreso Mundial de Intervoice y el dinero

Entrevoces, el Séptimo Congreso Mundial de Intervoice y el dinero

Entrevoces, el Séptimo Congreso Mundial de Intervoice y el dinero

Con este breve texto queremos compartir algunas contradicciones, inquietudes y decisiones con las que hemos tenido que lidiar en los últimos tiempos desde la asamblea de Entrevoces.

Organizar un congreso de las características implica la puesta en juego de una gran cantidad de recursos. Como ya hemos explicado con anterioridad, nuestro tiempo y nuestra capacidad de trabajo es algo que ponemos sobre la mesa libremente y sin retribución alguna. Entendemos que la organización del Séptimo Congreso Mundial de Intervoice es algo en lo que nos hemos involucrado por decisión propia y que forma parte de otras muchas luchas que plantean un cuestionamiento radical de la manera en la que la sociedad afronta el sufrimiento psíquico. Es, por tanto, una forma de activismo y ninguno recibimos dinero alguno por ello.

Ahora bien, el que este congreso se esté montando gracias a la ilusión y el esfuerzo de todos los que de alguna manera ya están ayudando (desde quien contacta con ponentes a quien revisa las traducciones, pasando por quien montó la página web o se rompe la cabeza cuadrando las cuentas) no quiere decir que el dinero no esté presente. Lo está y mucho, por más que nos incomode. Por eso queremos compartir con vosotros algunas cuestiones… algunas de ellas ya han sido mencionadas y otras son nuevas, en cualquier caso todas tienen que ver la financiación del congreso y hemos creído oportuno presentarlas todas juntas:

– Desde Entrevoces queremos recalcar que unas de las primeras decisiones que tomamos por consenso fue no recibir patrocinio alguno que pudiera condicionar nuestra forma de trabajo.

El único dinero con el que hemos contado desde el comienzo ha sido un préstamo de Intervoice (1.000 €) y algún adelanto que ha salido de nuestro propio bolsillo. Posteriormente hemos ingresado unos 900 € procedentes de aportaciones solidarias recogidas en las huchas que se han pasado en diferentes eventos (aprovechamos para mandar un abrazo a todas las personas que han colaborado).

– Organizar un congreso es algo caro y complejo, y nuestra intención siempre ha sido la de hacer que sea lo más económico posible. En especial para las personas que escuchan voces.

– Contextualizamos nuestra propuesta en el mundo en el que vivimos, es decir: en mitad de los recortes y la precariedad. De hecho, nuestra intención es profundizar en las relaciones que se dan entre desigualdad y sufrimiento psíquico.

– En este sentido, volvemos a realizar un llamamiento a todas las asociaciones de profesionales, de “usuarios”, familiares, etc. a que se planteen la financiación de los gastos de aquellas personas a quienes los temas que se van a tratar el congreso les afecten de manera directa. No debe perderse de vista la situación en la que se encuentran con frecuencia las personas diagnosticadas en este país va más allá de la precariedad y entra de manera directa en la pobreza.

– La existencia de tres tramos de pago intenta reflejar (en la medida de lo posible) las distintas situaciones en las que se encuentran las personas que van a acudir los días 6 y 7 de noviembre al congreso. Como es lógico, los tramos superiores tratan de compensar a los inferiores.

– Sabemos que dentro del colectivo de trabajadores de la salud mental existen grandes diferencias salariales, por eso ofrecemos la posibilidad de inscribirse en el congreso como “trabajador precario” (cuota de 100 €). Se trata de un tipo de pago reservadoa todos aquellos que, a pesar de tener una nómina salarial, tengan dificultades en llegar a fin de mes o les sea imposible asumir el gasto de la inscripción completa en la categoría trabajador en proporción a sus ingresos.

Como entenderéis, nosotros no vamos a revisar los ingresos de cada cual. Entendemos que es un gesto de responsabilidad y queremos creer que nadie que no tenga dificultades elegirá esta opción a la hora de inscribirse. Y si lo hace, realmente no pintará nada en un congreso sobre salud mental cuyo lema es Construyendo en común, Construyendo lo común.

Y poco más que contaros. Hemos creído oportuno ser lo más transparentes posibles y ponerlo por escrito. Esperamos que no os haya resultado demasiado aburrido. ¡Nos vemos en Alcalá de Henares en Noviembre!